¡Sígueme!

martes, 18 de febrero de 2014

Vi a la suerte sonreírme y luego reírse de mí.

Las cosas a veces no dependen de uno mismo, dependen de otros factores externos a ti, esos que tú no puedes controlar, a veces dependen de la correcta alineación de los astros, de tener la pata de conejo adecuada, de tener el trébol de 4 hojas, de tirar monedas a un pozo, de tocar bien madera, en fin, un poco de suerte. Otras por el contrario de saber esperar, de saber por dónde buscar o de qué alguien te guíe por el camino correcto.

Yo hoy me encomiendo a la suerte, pero se ve que me ha debido mirar un tuerto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario